• 1:25 am

La enfermedad del hígado graso no alcohólico

porLnca. Rocío Bou

Oct 10, 2023
Hígado Graso

El hígado graso no alcohólico, también conocido como esteatosis hepática, es una afección en la que se acumula un exceso de grasa en las células del hígado (supera el 5-10% del peso total del órgano) y puede generar problemas de salud significativos

En este post, exploraremos los factores de riesgo, la etiología y los posibles riesgos asociados con el hígado graso, así como su importancia en la salud general. Entender esta enfermedad es esencial para tomar medidas preventivas que permitan preservar la función de tu hígado.


Descripción:

La enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA) describe a dos entidades clínicas, el hígado graso y la esteatohepatitis no alcohólica; en el primero (hígado graso “simple”) se acumula la grasa pero no hay inflamación ni fibrosis como en el caso de la esteatohepatitis.

1-El hígado graso está caracterizado por la presencia de esteatosis (acumulación de vacuolas de grasa) en más del 5% de los hepatocitos (células del hígado) en individuos sin consumo significativo de alcohol ni otras causas conocidas de esteatosis (1).

2- La esteatohepatitis no alcohólica, se caracteriza por diferentes grados de severidad dónde además de la esteatosis (grasa en las células del hígado) hay inflamación, degeneración de los hepatocitos y puede haber fibrosis que podría conducir a cirrosis y carcinoma hepatocelular (1).


Factores de riesgo para desarrollar la enfermedad del hígado graso no alcohólico:

El desarrollo de esta condición está determinada por la presencia de varios factores de riesgo que actúan en conjunto y llevan al individuo a padecer esta enfermedad. La mayoría de los factores de riesgo se relacionan con la alimentación y los hábitos.

Los factores de riesgo para desarrollar esta enfermedad incluyen:

  • Tener hipertensión (tensión alta).
  • Hipertrigliceridemia (triglicéridos altos)
  • Dislipidemia (Colesterol o LDL elevado).
  • Diabetes tipo II; resistencia a la insulina.
  • Sobrepeso u obesidad.
  • Desregulación metabólica (“obesidad metabólica”).
  • Síndrome metabólico (2).
  • Predisposición genética (3) (polimorfismo común en México: PNPLA3)
  • Hígado Graso

  • El llevar un patrón de alimentación occidentalizado (4)
  • El consumo excesivo de fructosa que se relaciona con la esteatosis, inflamación, obesidad y resistencia a la insulina (5)
  • La glucotoxicidad hepática por el consumo excesivo de azúcares (5)
  • Los desbalances en la ingestión de grasas saturadas y trans (5)
  • La inflamación de bajo grado (5)
  • El estrés oxidativo (5).
  • La disfunción mitocondrial y del retículo endoplásmico (5).
  • Los cambios en el microbioma y permeabilidad intestinal (translocación de lipopolisacáridos)
  • Estados de balance energético positivo persistentes que resultan en incrementos en la grasa visceral (5).
  • Inactividad física (6).
  • Alteraciones en los patrones de sueño (7).

Además de componentes sociodemográficos como el sexo masculino, etnia hispana y el nivel socioeconómico bajo que predisponen a las personas a desarrollar esta condición (8).


¿Cuál es la prevalencia?, ¿Cuántas personas cuentan con este diagnóstico?

La prevalencia mundial se ha estimado en 25% (9), mientras que en México se ha establecido en un aproximado del 14-62.9% (9), (1) (con variaciones que secundan la heterogeneidad en los métodos diagnósticos y en las características de la población).   

De acuerdo a la región geográfica para el 2016 la prevalencia en América del Sur era de 30.4%, de 31.8% en el Medio Oriente y de 13.5% en África (1). 


¿Sólo las personas que reciben un diagnóstico de obesidad de acuerdo al IMC, pueden desarrollar hígado graso?

No. La EHGNA no es exclusiva de la obesidad; el 40% de los casos a nivel mundial ocurren en personas con un IMC <30 kg/m2 (11) y en México esta cifra asciende a un 69.8% (57.5-79.9%)(11).

La incidencia global estimada es de 24.6 (13.4-39.2)/1,000 personas-año para la población sin obesidad y de 77.5 (28.3-150.6)/1,000 personas-año para la población con obesidad (11) .


¿Cuál es el tratamiento para el Hígado Graso no alcohólico?

Las intervenciones del estilo de vida (alimentación, actividad física y otros) son la estrategia predilecta para el abordaje y la prevención (especialmente importante en la población hispana donde la presencia de polimorfismos asociados podría ser superior al 70% (12)). Si buscas no tener hígado graso, el llevar una alimentación y un estilo de vida que promueva tu salud, es la mejor alternativa.

Suscríbete a nuestro boletín informativo y ve en tu correo nuestro contenido antes que todos; además, recibe beneficios exclusivos, como descuentos y contenido premium.

Por favor, activa JavaScript en tu navegador para completar este formulario.
Nombre

Fuentes:

1. (2019) Consenso mexicano de la enfermedad por hígado graso no alcohólico. Revista de Gastroenterología de México 84, 69–99. Elsevier Doyma.

2. National Guideline Centre (UK) (2016) Risk factors for NAFLD. In Non-Alcoholic Fatty Liver Disease: Assessment and Management. National Institute for Health and Care Excellence (NICE).

3. Iqbal U, Perumpail BJ, Akhtar D, Kim D, Ahmed A. The Epidemiology, Risk Profiling and Diagnostic Challenges of Nonalcoholic Fatty Liver Disease. Medicines (Basel). 2019 Mar 18;6(1):41. doi: 10.3390/medicines6010041. PMID: 30889791; PMCID: PMC6473603.

4. Hassani ZS, Mansoori A & Hosseinzadeh M (2021) Relationship between dietary patterns and non-alcoholic fatty liver disease: A systematic review and meta-analysis. J. Gastroenterol. Hepatol. 36. J Gastroenterol Hepatol.

5. Noureddin M & Sanyal AJ (2018) Pathogenesis of NASH: The Impact of Multiple Pathways. Current hepatology reports 17. Curr Hepatol Rep.

6. https://journals.lww.com/ajg/fulltext/2022/02000/objectively_measured_physical_activity_is.23.aspx.

7. Yang J, Luo S, Li R, et al. (2022) Sleep Factors in Relation to Metabolic Dysfunction-Associated Fatty Liver Disease in Middle-Aged and Elderly Chinese. J. Clin. Endocrinol. Metab. 107, 2874–2882. Oxford Academic.

8. Talens, M., Tumas, N., Lazarus, J. V., Benach, J., & Pericàs, J. M. (2021). What Do We Know about Inequalities in NAFLD Distribution and Outcomes? A Scoping Review. Journal of clinical medicine, 10(21), 5019. https://doi.org/10.3390/jcm10215019

9. Website. https://www.thelancet.com/journals/langas/article/PIIS2468-1253(20)30077-7/fulltext.

10. Younossi ZM, Koenig AB, Abdelatif D, et al. (2016) Global epidemiology of nonalcoholic fatty liver disease-Meta-analytic assessment of prevalence, incidence, and outcomes. Hepatology 64. Hepatology.

11. Ye Q, Zou B, Yeo YH, et al. Global prevalence, incidence, and outcomes of non-obese or lean non-alcoholic fatty liver disease: a systematic review and meta-analysis. Lancet Gastroenterol Hepatol. 2020;5(8):739-752. doi:10.1016/S2468-1253(20)30077-7

12. Martínez LA, Larrieta E, Kershenobich D, et al. (2017) The Expression of PNPLA3 Polymorphism could be the Key for Severe Liver Disease in NAFLD in Hispanic Population. Ann. Hepatol. 16. Ann Hepatol

Lnca. Rocío Bou

Lic en Nutrición y Ciencia de los Alimentos

Deja un comentario